Altamira y las voces del Paleolítico
Ante los bisontes policromos, la imaginación prende como antorcha. Aunque la Neocueva proteja el original, la emoción es real: técnica, gesto, humo, mineral y tiempo caben en un techo que respira. Complementa con el museo para entender pigmentos, hallazgos, copias y conservación. Después, camina por prados cántabros dejando que el verde amortigüe preguntas inmensas sobre arte, memoria y futuro, mientras decides cómo continuar hacia la siguiente cita con la piedra.