Galicia de catedrales, rías y mariscos
Santiago de Compostela emociona con su plaza y liturgias antiguas, mientras Vigo introduce rías vivas y ostras servidas con naturalidad. Las conexiones ferroviarias mejoradas permiten aprovechar días completos, con enlaces útiles a A Coruña si te atraen modernismo y paseo marítimo. Incluye una tarde lenta para lluvia fina, y un almuerzo largo para mariscos que parecen contar historias. Entre estaciones, plazas y puertos, la ruta gallega enseña paciencia agradecida, celebrando trenes que llegan puntuales y espacios donde la conversación se vuelve parte esencial del itinerario.